Salimos de su pieza y en la cocina estaba Jenny, Luciano y Rebecca estaban en la play 3 y Katherine y Marcos en la computadora jugando a un juego de robots.
Cuando vi a Jenny me dije "Justo lo que me faltaba, las preguntas que nos va a ser seguramente".
-¿Adonde estaban ustedes?- Mi teoría era cierta. Nunca me equivoco.
-En mi pieza hablando- No, Damon, ¿Qué hiciste? Ahora si no piensa cualquier cosa es una boba.Nos miro acusadoramente, y encima creo que me sonroje, la gente que me mira así me intimida, ya se, es una estupidez. Pero ¿Qué les puedo decir? Soy sensible.
-Sobre fútbol Es la mentira mas rápida que se me ocurrió en toda la vida, y también la mentira mas patética que pude decir.
-¿Sobre fútbol - Y bueno! Esta no me esta saliendo muy bien que digamos.
-Si, es que Elena quiere ir a fútbol pero los papas no la dejan por que dicen que no es para chicas, y que tendría que hacer volley y a ella no le gusta, y esta enojada por que Lucas con 6 años ya va y todo eso- ¡Wuau! Mi futuro prometido es un As, si me llega a mentir alguna vez ni me voy a dar cuenta, hasta sus mentiras son perfectas.
-Ah, pero tienen razón, el fútbol no es para chicas- Dijo Jenny, como la odie, la mentira de Damon era de verdad, claro, sacando lo de volley.
-Puede ser- Solo dije eso para no hacer tan larga la conversión a mi manera de decirlo fue: "Andate, queremos estar solos, además ¿Qué sabes si puedo hacer fútbol o no? y ¿No ves que te tire una indirecta?", pero no podía decirle eso y menos delante de él.
-Bueno, voy a llevar esto afuera- Dijo ella, no me di cuenta pero estaba con las dos manos llenas de cosas para comer,y fue tan ingrata que ni siquiera me ofreció, mala suegra, pero no importa por que igual no tenia hambre.
Siempre que vengo a esta casa me pongo muy nerviosa, y ya se habrán dado cuenta por que, si, por Damon, es que ese chico si me vuelve loca. Y es por eso que no como casi nada, por que estoy pendiente de lo que hace él, no pienso en otra cosa. ¿Quien puede culparme? Soy "Un pan de Dios", claro, cuando no estoy nerviosa.
-Y ahora ¿Que hacemos?- Me pregunto Damon, eran casi las 8 y la verdad que lo único que pensaba era en besarlo, pero ya habíamos tenido nuestro momento y aunque eso no fue todo, ya van a ver otros momentos de besos y abrazos pero por hoy creo que no. Pero quien sabe, capaz que las cosas den un giro inesperado.
-No se, todos están haciendo algo, menos nosotros, además parecemos unos tarados acá hablando entre nosotros- Me acorde de que nunca habíamos tenido una conversión real- Y, nunca habíamos hablado tanto ¿No?-
-Si, cierto, que raro- Concordó conmigo.
-Y sigamos hablando entonces- Si no había otra cosa que hacer- Te cuento cosas de la escuela si queres.
-Ah, bueno, pero intenta que no sea muy aburrido.
-Bueno, hay un chico q...- No me dejo terminar, Damon se sobresaltó y me gritó en el oído.
-¿Qué chico? ¿Tambien lo besaste?- Si, estaba exaltado.
-No, Damon, calmate, lo que pasa es que me sientan con un chico que se parece mucho a vos- Me estaba gustando que se ponga celoso, además estábamos sentados en el piso, y era algo incomodo.
-Seguro que te gusta.- Conclusión incorrecta.
-No, por que se parecía a vos de carácter pero no de cara, además se burla y todo eso de mi y no me gustan los idiotas como él.-
-Pero yo también te cargaba- Damon tenia razón, además lo odie, lo admito, pero el amor es mas poderoso que todo eso.
-Pero yo te quiero a vos, a él, bueno, es solamente un chico.
-¿No me amas? Solamente me queres, mala.- Respiro profundamente y me sentí tan bien, por primera vez estaba hablando con él sin preocupaciones, sin estar nerviosa, sin... sin ver que pensaban los demás sobre nosotros, en ese momento solo estábamos él y yo, solos, sin nadie alrededor.
En mi cara apareció una sonrisa de oreja a oreja, la sonrisa mas sincera y verdadera que alguna vez pude tener, y con lentitud pronuncie las palabras que ya había dicho antes, solo que estaba vez lo decía sabiendo lo que hacia.
-Te amo... te amo tanto que cada día que pasaba y no te veía me sentía mal , me dolía el corazón , el alma, el espíritu, todo, por que no te tenia cerca, por que sabia que capaz podía existir la posibilidad de que no me quisieras, y tenia tanto miedo, fue por eso que no te lo dije antes.- ¡Hasta yo me sorprendí de mis propias palabras!.
-Otra ve no se que decirte- Se acerco a mi oído y me susurro- Quiero besarte otra vez, y yo también te amo muchisimo, ahora si puedo decirlo de verdad, te quiero, te amo mucho.
-Pero nuestro amor es como un poco prohibido, ¿No?- O eso pensaba yo.
-¿Por que?-
-Por que sos primo de mis primas.
-¿Y?- "¿Y?", como "¿Y?", no entiende lo grave del problema.
- Que nunca vamos a poder besarnos enfrente de ellos, primero por que me da vergüenza, segundo por que nos van a empezar a cargar y nos vamos a alejar como ya paso antes con Marcos, y tercero por que me van a preguntar un montón de cosas cuando mis papas les cuenten a mis familiares, en mi casa, y no me van a dejar vivir en paz y me van a preguntar todos los días sobre vos.
- ¿Y eso es tan malo?- Ya entendí para donde iba la conversión, ya que vi su risita burlona...otra vez.
-No seas tarado, no se lo tenemos que decir a nadie, ¿Si?, además seguramente esto no va a durar mucho.- No se realmente por que dije eso, pero era un pensamiento que se me vino a la cabeza de repente.
-¿Por que? Si los dos nos queremos.- De verdad le importaba esto que estaba creciendo entre nosotros.
-Es cierto, mejor no pensemos en eso, hagamos una promesa.- Y acto segundo, reí por mis propias palabras.- Yo, Elena Gilbert, prometo no besar a otra persona que no seas vos, nunca.
-¿Nos estamos casando?- Bromeó, pero yo lo decía en serio, le hice una cara de perro sin dramatizarlo y a Damon no le quedo de otra que seguirme el juego.- Bueno, yo, Damon Salvatore, prometo que no voy a estar con ninguna otra chica que no seas vos.
-Eso era lo que quería escuchar, ¿Lo decís de verdad?- Bueno, ¿Qué quieren que les diga? Soy algo desconfiada con los que de verdad me importan.
Se acerco nuevamente a mi oído, y levemente roso sus labios en mi oído y me dijo:
-Si queres vamos a mi pieza y te demuestro que de verdad te amo.- Abrí los ojos como dos platos, no creo que él dijo lo que creo que dijo, no, no podía ser... lo estoy dramatizando todo otra vez.
-¿No somos muy chicos?- Le pregunte sorprendida.
-No te estoy hablando de eso, mal pensada.- ¡Ah! que alivio.
-Bueno, no importa, pero igual no quiero ir a tu pieza, haber si alguno de ellos nos siguen y nos ven.- No iba a correr el riesgo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario